Dos aceites básicos de doTERRA: Lavanda y Menta
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Dos aceites básicos: Lavanda y Menta
La lavanda y la menta estuvieron entre los primeros aceites de doTERRA y su popularidad sigue intacta gracias a sus innumerables beneficios (son como las “navajas suizas de los aceites”). Gran parte de su versatilidad tiene una base científica: su composición química las hace ideales para muchos usos diferentes. Veamos más de cerca cómo puedes utilizar la lavanda y la menta:
Lavanda
La lavanda procede principalmente de la destilería Esseterre, en Bulgaria, donde el clima es perfecto para esta planta perenne. La planta tiene hojas perennes y sus flores presentan un característico tono violeta suave, del que también procede el nombre del “color lavanda”. Puede resultar sorprendente, pero la lavanda pertenece a la familia Lamiaceae, más conocida como la familia de las mentas (lamiáceas). La especie utilizada por doTERRA, Lavandula angustifolia, es la llamada lavanda verdadera, originaria de la región mediterránea.
Aunque a menudo se ve como planta ornamental, aproximadamente el 30 % de la composición química del aceite esencial de lavanda es linalool. Si ya has oído hablar del linalool, sabrás que es una de las principales razones por las que la lavanda es un excelente aceite para favorecer el sueño: puede ayudar a crear un ambiente calmante y relajante.
Menta
La menta procede de la costa noroeste de Estados Unidos y de otras regiones del mundo. La planta tiene hojas de color verde vivo y tallos con un ligero tono violáceo.
Muchos de los efectos de la menta se basan en una química sencilla. Su principal componente químico es el mentol, que al ingerirse interactúa eficazmente con los canales iónicos del organismo.* Los canales iónicos regulan el flujo de iones a través de la membrana celular y, por tanto, influyen en los impulsos nerviosos y las contracciones musculares.
* Entre otros efectos, esto permite que la menta ayude a relajar la musculatura lisa del colon, facilitando el movimiento intestinal y ayudando a controlar episodios ocasionales de heces blandas.
Si alguna vez has pasado demasiado calor, sabes cuánto se desea un alivio rápido. Deja a un lado las bolsas de hielo: el mentol también aporta al aceite de menta su carácter refrescante y frío. Añade unas gotas de aceite de menta a una loción corporal o a un spray de aceite de coco fraccionado y agua, y aplícalo sobre la piel para obtener una rápida sensación refrescante.
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